Identidad visual para un exclusivo "gastro lounge" donde el comensal elige la procedencia de los ingredientes, pero no la receta. Con un toque de elegancia, sencillez y creatividad, se genera un entorno donde todos los aspectos de nuestra marca generan confusión, desde la comunicación hasta elegir un entrante. Para generar este concepto, partimos de la premisa "No sé qué comer", a veces, decidir qué comer día tras día puede ser un dilema.







